Asfixia
en niños mayores de 1 año
Las
situaciones de asfixia se presentan cuando un objeto
se atora en la tráquea haciendo que la respiración
se vuelva muy difícil o imposible.
Información
general
Es
de esperarse que casi todo lo que un niño agarre
con sus manos termine en su boca. Por este motivo, los
padres que reciben instrucción sobre cómo
prestar los primeros auxilios y realizar la RCP pueden
salvar a muchos niños de la muerte por asfixia
o ahogamiento. De alrededor de 3.000 personas que mueren
a causa de asfixia en los Estados Unidos cada año,
la mayoría de ellas son niños. A través
de los hospitales o de las sedes locales de la Cruz
Roja se pueden recibir clases sobre primeros auxilios
y reanimación cardiopulmonar.
Síntomas
y diagnóstico
Por
lo general el niño que se está ahogando
o asfixiando se sujeta la garganta con sus manos y es
posible que presente una mirada de pánico o miedo
o que su piel cambie de color. En caso de no estar seguro
si el niño se está ahogando, se le debe
preguntar si puede hablar.
Si
el niño está inconsciente se debe:
-
Observar
si hay movimiento en el pecho o en el estómago.
-
Escuchar
si se presenta tos o cualquier otro tipo de ruido
respiratorio.
-
Sentir
si sale aire al poner la mejilla cerca de la
boca.
Tratamiento
de emergencia
Cuando
el niño es capaz de toser fuertemente, hablar o
llorar significa que no hay obstrucción o que ésta
es leve. Se recomienda buscar asistencia médica
para ayudarlo posteriormente.
En
caso de que el niño esté consciente pero
no pueda respirar, se debe intentar administrar la respiración
boca a boca, para lo cual se inclina la cabeza del niño
hacia atrás y se pinza la nariz sujetándola
con los dedos pulgar e índice. Luego, la persona
que realiza el rescate debe inspirar profundamente, colocar
su boca sobre la boca del niño y exhalar. Este
proceso se repite y si el pecho del niño se eleva,
se debe continuar dándole respiración hasta
que pueda respirar por sí solo.
En
caso de observarse que el pecho no se eleva, se debe intentar
efectuar compresiones abdominales (Ilustración
1),
colocándose
detrás del niño y rodeándole la cintura
con los brazos. A continuación, se debe colocar
el puño por encima del ombligo del niño,
cubrir el puño con la otra mano y efectuar una
compresión rápida hacia arriba. En caso
de que otra persona esté presente, se le debe pedir
que llame al número de emergencia local (como el
911 en los Estados Unidos); pero si la persona que realiza
el rescate se encuentra sola y el procedimiento no surte
efecto después de 1 minuto, debe llamar ella misma
al número de emergencia.
Si
el niño está inconsciente, se recomienda
colocarlo boca arriba. Algunas veces, la lengua puede
obstruir la respiración cuando la víctima
inconsciente está acostada. Cuando esto ocurra,
se puede sacar la lengua agarrando la mandíbula
inferior y halando hacia adelante. Con los dos primeros
dedos de la mano, se examina la parte interior de la boca
para retirar cualquier desecho. No se recomienda llevar
a cabo el examen de la boca con los dedos en niños
menores de 8 años, a menos que se pueda ver el
objeto. Se debe verificar de nuevo la respiración,
observando si se presenta el movimiento de elevación
y contracción en el pecho del niño y colocando
la mejilla cerca de su boca, para así sentir si
sale aire y escuchar si se presenta cualquier ruido respiratorio.
Si
el niño aún no respira, la persona debe
arrodillarse ubicándose con una pierna a cada lado
de las piernas o de las caderas del niño y, con
los dedos extendidos, colocar una mano sobre la otra en
el espacio entre el ombligo y el esternón. Luego
se efectúan hasta 5 compresiones rápidas
hacia arriba y, después de cada serie de compresiones,
se presiona la frente del niño hacia atrás
con la palma de una mano y se le levanta la barbilla hacia
adelante. Se debe dar respiración boca a boca y
continuar con el ciclo de compresiones, levantamiento
de mandíbula y respiraciones hasta que se observe
que el niño esté respirando. Si la persona
que realiza el procedimiento se encuentra sola en esta
situación, la primera prioridad debe ser lograr
que el niño respire de nuevo y si no lo consigue
después de 1 minuto, debe solicitar ayuda al número
telefónico de emergencia.
Tratamiento
que no representa una emergencia
Cuando
se presenta una situación en la cual el niño
se ha tragado un objeto, como en el caso de una moneda
o un juguete pequeño que no se puede retirar, pero
el niño aún puede respirar, se debe acudir
al médico. El médico puede extraer el objeto
con el uso de un broncoscopio, tubo largo que se introduce
en la vía respiratoria. Durante el procedimiento,
es posible que se le aplique anestesia al niño
o se le suministre un sedante para ayudarlo a relajarse.
Si no se retira el objeto, se puede producir una tos crónica
e infecciones repetitivas.
Expectativas
La
muerte de un niño por asfixia se puede presentar
en cuestión de minutos. De hecho, en sólo
4 minutos puede producirse daño cerebral. Debido
a la falta de aire, la muerte del niño puede sobrevenir
en un lapso de 4 a 8 minutos.
Prevención
Generalmente,
los niños se ahogan con alimentos o juguetes pequeños.
La Academia Americana de Pediatría (The American
Academy of Pediatrics -AAP) sugiere que a los niños
menores de 4 años se les debe dar alimentos cortados
en trozos pequeños y que los niños deben
estar sentados mientras comen. Es recomendable vigilar
a los niños, especialmente cuando están
comiendo alimentos que comúnmente ofrecen riesgo
de ahogamiento o asfixia tal como:
La
Academia Americana de Pediatría igualmente recomienda
mantener fuera del alcance de los niños objetos
caseros tales como:
Cuando
se esté comprando juguetes para niños, se
recomienda leer la etiqueta, la cual debe indicar la edad
apropiada que el niño debe tener para utilizar
dicho juguete.
Preguntas
más frecuentes
P:
Si
una persona cree que un niño se tragó algo,
pero ella no lo vio, ¿cómo puede saberlo?
R:
Si
al niño se le atoró un objeto en el esófago,
puede tener dificultades para deglutir o podría
presentar babeo excesivo y es posible que vomite o presente
dolor en su pecho o estómago. Igualmente, podría
no presentarse ningún síntoma. Si se sospecha
que el niño ha ingerido algo, aunque no haya ningún
signo, se debe buscar la asesoría de un médico.
P:
En
caso de que un niño haya ingerido la batería
de un reloj, pero parece estar bien, ¿se debe llamar al
doctor?
R:
Sí,
se debe llamar inmediatamente al número de emergencia
local (como el 911 en los Estados Unidos), ya que las
baterías pueden contener mercurio, sustancia potencialmente
mortal (el mercurio puede destruir el revestimiento del
estómago del niño y es probable que deba
practicársele una cirugía).
Fuentes