Ingestión
de tierra
Posibles
efectos que se presentan en los niños que comen tierra
en pequeñas cantidades.
Información
general
La
mayoría de los niños curiosos comen tierra
en algún momento (Ilustración
1). Normalmente, la ingestión de una pequeña
cantidad es inofensiva, pero en cambio, el ingerir tierra
que haya sido recientemente fumigada con fertilizantes o
insecticidas es peligroso. En estos casos, es necesario
llamar al médico o al Centro de Control de Envenenamientos.
Otra
preocupación que se presenta es el envenenamiento
causado por el plomo. Más del 80% de las casas construidas
antes de 1978 se pintaron con pintura a base de plomo. La
pintura que comienza a descascararse puede caer al suelo
del jardín alrededor de la casa y el niño
puede ingerir la pintura cuando esté jugando en el
área. Alrededor de 900.000 niños norteamericanos
menores de 5 años presentan una cantidad excesiva
de plomo en el torrente sanguíneo, una de cuyas fuentes
es la ingestión de tierra.
Síntomas
y diagnóstico
Se debe
mirar dentro y fuera de la boca del niño en busca de
evidencias de que haya ingerido tierra. Los productos químicos
pueden quemar la piel alrededor de la boca, por lo tanto se
recomienda verificar si el aliento del niño presenta
algún olor a químico. Es posible que el niño
vomite o tenga problemas para respirar si ha ingerido tierra
contaminada con fertilizantes.
El envenenamiento por plomo generalmente no presenta síntomas
distintivos. En este caso, si se sospecha que el niño
ha ingerido tierra contaminada con plomo, se le debe solicitar
al médico que realice un examen para verificar el nivel
de plomo en el torrente sanguíneo. Cuando se presenta
una exposición a largo plazo, el envenenamiento por
plomo puede producir incapacidad en el aprendizaje y problemas
de comportamiento. Si dicha exposición se da en niveles
muy altos, se pueden presentar convulsiones, coma e incluso
la muerte.
Tratamiento
Se debe
enjuagar rápidamente la boca del niño con agua
y utilizar un pedazo de paño húmedo para limpiar
los restos que hayan quedado. En caso de sospecharse que la
tierra está contaminada, la persona debe llamar al
médico o al Centro de Control de Envenenamientos, donde
se le harán preguntas sobre el tipo de insecticida,
herbicida o fertilizante presente en la tierra para así
determinar el siguiente paso a tomar.
Los medicamentos
pueden reducir el nivel de plomo presente en el torrente sanguíneo
del niño. Los casos severos algunas veces requieren
de hospitalización y el tratamiento va destinado a
eliminar el veneno del cuerpo del niño.
Expectativas
Por lo
general , el ingerir pequeñas cantidades de tierra
no es un problema. Sin embargo, se debe buscar asistencia
médica inmediata en caso de que se sepa o se sospeche
que la tierra que el niño ingirió estaba contaminada
con pesticidas, fertilizante para el césped u otro
tipo de químicos.
Prevención
Se puede
aminorar el riesgo de que el niño esté expuesto
a este tipo de problema atendiendo las siguientes recomendaciones:
-
Leer y seguir las instrucciones para el uso de químicos
en espacios exteriores.
-
Limitar
la cantidad de químicos usados en el jardín
de la casa.
- No
permitir que los niños jueguen en el césped
o suelo que ha sido fumigado hasta que se lo haya regado
con agua dos veces y el olor de los pesticidas haya desaparecido.
-
Asignar
a los niños un área de juego en el jardín
que se encuentre libre de productos químicos.
- Explicar
a los niños las razones por las cuales no se debe
ingerir tierra.
-
Vigilar
muy de cerca a los niños pequeños cuando
se encuentran en el lugar de juegos o en el jardín.
- Solicitar
información acerca de los químicos utilizados
en las áreas donde el niño juega.
- Realizar
pruebas para pintura a base de plomo, en caso de que la
casa haya sido construida antes de 1978.
-
Anotar
el número telefónico del Centro de Control
de Envenenamientos cerca del teléfono.
Preguntas
más frecuentes
P:
¿A
qué edad están los niños en mayor riesgo
de envenenamiento con plomo?
R:
Los
niños entre los 12 y 36 meses de edad suelen llevarse
a la boca todo lo que agarran con las manos y tienen más
probabilidades de ingerir plomo (siempre que este elemento
esté presente en el hogar) que los niños mayores.
Fuentes