Quemaduras
solares
Las
quemaduras solares son inflamaciones de la piel resultantes
de una exposición prolongada a los rayos solares
o a lámparas de rayos ultravioleta.
Información
general
A los
adoradores del sol no les gusta escuchar esto, pero entre
mayor sea la exposición a éste, mayor será
el precio que se pagará, sobre todo en arrugas, flacidez
cutánea e incluso cáncer de piel. Los niños
son especialmente sensibles a las quemaduras solares, lo
cual se da como resultado de la sobreexposición a
la radiación ultravioleta (UV). Millones de personas
que sufren quemaduras solares experimentan discapacidad
temporal significativa cada año y la sobreexposición
al mismo durante un período prolongado puede llevar
a la muerte. Junto con el cáncer de piel, la quemadura
solar puede contribuir a que se presente daño en
los ojos y supresión del sistema inmunitario.
El tipo
de piel es el factor más importante para determinar
el riesgo en que se encuentra una persona de sufrir una
quemadura por el sol. Básicamente, entre más
blanca sea la piel de una persona, mayor será el
riesgo que se presenta con una sobreexposición.
Síntomas
y diagnóstico
Es difícil
equivocarse. Un signo es el color rojo brillante de la piel
y el otro es una sensación de calor y dolor punzante.
En algunas personas se presentan escalofríos, fiebre,
piel pruriginosa y tensa y en casos extremos de exposición
al sol sin protección se presenta agotamiento por calor
e insolación.
Tratamientos
Tanto
en adultos como en niños, el dolor causado por las
quemaduras solares se puede calmar tomando acetaminofén
o ibuprofeno, aplicando compresas frías y dándose
baños con agua fría. A los niños no se
les debe dar aspirina. No se deben usar los productos que
contengan benzocaína, la cual puede causar irritación
cutánea, ni tampoco los productos a base de petróleo
como la vaselina, ya que no permiten que el calor y el sudor
escapen de la piel. En caso de que la piel presente ampollas,
se debe envolver el área afectada con vendajes secos
para prevenir la infección y llamar al médico,
quien puede prescribir una crema de hidrocortisona para rehidratar
la piel y reducir la inflamación. Igualmente, si se
presenta fiebre alta, se debe acudir al médico.
Prevención
Las
quemaduras solares son fáciles de prevenir, si se siguen
recomendaciones de sentido común:
-
Hacer
lo posible por permanecer resguardado del sol entre las
10 a.m. y 3 p.m y ser consciente de que los rayos ultravioleta
penetran aún en días nublados, fríos,
encapotados o con viento.
-
Cubrir
y proteger la piel, usando pantalones largos y camisas de
manga larga en todo momento en que se planee estar al aire
libre. Una forma de probar si la ropa ofrece protección
adecuada es colocar la mano dentro de la prenda de vestir
y asegurarse que no se pueda ver a través de ella.
Se debe usar un sombrero de ala ancha y tener en cuenta
que los sombreros de paja y las gorras que utilizan los
beisbolistas no ofrecen una protección adecuada.
No se debe olvidar que los ojos también necesitan
protección, por lo cual se recomienda el uso de lentes
de sol que brinden protección contra los rayos ultravioleta
A y B.
-
Aplicar
protector solar todos los días en la piel expuesta.
Se aconseja buscar un protector solar que proteja contra
los rayos ultravioleta A y los rayos ultravioleta B, componentes
de la luz solar que son los responsables de ocasionar las
quemaduras solares. Los protectores solares se clasifican
por el factor de protección solar y en este sentido,
la Academia Americana de Dermatología recomienda
el uso de protectores solares con un factor de protección
solar de al menos 15, incluso en días nublados.
-
Conocer
los medicamentos y productos que se utiliza para el cuidado
de la piel, ya que algunos hacen que la piel sea más
sensible a la luz solar. Se recomienda leer las advertencias
en los medicamentos recetados, como ciertos antibióticos,
diuréticos, antidepresivos, medicamentos para la
presión arterial alta y medicamentos para combatir
el acné.
En
niños
La piel
tierna y delicada de los niños particularmente está
en riesgo de sufrir una quemadura solar. La Academia Americana
de Pediatría advierte que la mayor parte de la exposición
al sol, entre el 60% al 80%, se presenta en las personas antes
de cumplir los 18 años de edad.
A
los niños se les debe cubrir del sol con sombreros
y ropa protectora.
Cuando son menores de 6 años, se puede usar un protector
solar (Ilustración
1) aplicado en áreas pequeñas como la cara
o el dorso de la mano cuando no se disponga de sombra o ropa
protectora adecuada. Cuando los niños tienen más
de 6 años, se debe hacer una prueba con el protector
solar en su espalda para observar cualquier reacción
antes de aplicarlo en todo el cuerpo.
Si la quemadura solar en un niño ocasiona fiebre inexplicable
superior a
38.8º C (102º F), si la piel parece estar infectada
o si el niño tiene dificultad para mirar la luz ( lo
cual puede significar que se ha presentado una quemadura solar
en la córnea) se debe llamar al pediatra o inmediatamente
al médico én caso de que el niño presente
náuseas, vómito, desmayo, delirio o diarrea.
Preguntas
frecuentes
P:
¿Cuál
es el mejor momento para aplicar el protector solar?
R:
El
protector solar se debe aplicar media hora antes de salir
al aire libre y aplicarlo de nuevo cada hora y media, incluso
si en el empaque dice que es resistente al agua.
P:
¿Son
las cámaras de bronceado una forma segura de broncearse?
R:
No
hay nada que pueda considerarse como un bronceado "seguro",
ya que las cámaras de bronceado exponen a las personas
a la dañina radiación ultravioleta A.
P:
¿Un
niño que empieza a caminar necesita un protector solar
con un factor de protección superior a 15?
R:
La
Academia Americana de Dermatología recomienda un factor
de protección solar de 15 o más para niños
mayores de 6 meses. Se aconseja vestir siempre a los niños
adecuadamente y primero hacer una prueba con el protector
solar por si se presenta cualquier reacción alérgica.
Recursos
-
Los
rayos UVA provocan arrugas y contribuyen a que se
presente cáncer de piel como el melanoma. La mayor
parte de la exposición de las personas al sol proviene
de los rayos UVA.
-
Los
rayos UVB están asociados con las quemaduras
solares severas que se presentan antes de los 20 años.
Hay una cantidad de UVB que pasa a través de la capa
de ozono que es suficiente para ser considerada peligrosa.
-
Los
rayos UVC son los más peligrosos, pero son
bloqueados por la capa de ozono y no llegan a la tierra.
Factor
de protección solar: la clasificación del factor
de protección solar le dice a la persona por cuánto
tiempo puede estar protegida de las quemaduras solares en
comparación con el hecho de no aplicarse el protector.
Si alguien normalmente se quema a los 20 minutos de exposición
al sol, por ejemplo, una crema con un factor de protección
solar de 15 le da a la persona 15 veces (5 horas) de protección.
Esta clasificación se refiere solamente a la protección
contra los rayos UVB, por lo que se recomienda verificar en
las etiquetas de los protectores solares para estar seguros
de que el producto sea un "protector solar de amplio
espectro" que también ofrezca protección
contra los rayos UVA.
-
"AAP
Makes New Recommendations on Infant Use of Sunscreen."
American
Academy of Pediatrics Web site.
Disponible
en: www.aap.org.
Fecha
de acceso: diciembre 5, 1999.
-
Environmental
Health Center of the National Safety Council
Web site. Disponible
en: www.nsc.org.
Fecha
de acceso: diciembre 5, 1999.
-
"Fun
in the Sun: Keep Your Baby Safe." American
Academy of Pediatrics Web site.
Disponible
en: www.aap.org.
Fecha
de acceso: diciembre 5, 1999.
-
"Sunbathing:
Protect Your Skin." Health
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-
"Sun
Safety." AMA Health Insight Web site.
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