Repelente
de insectos (DEET) y alternativas con hierbas
El DEET
(N, N-Dietil-m-toluamida) es un repelente contra insectos
de amplio espectro originalmente desarrollado por los científicos
de la USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos)
para uso de las Fuerzas Armadas de ese país. Este repelente
contiene un mínimo de 95% de meta isómero, la
forma más efectiva de dietiltoluamida. Considerado
un potente repelente de insectos , el DEET es efectivo contra
la mayoría de las mordeduras de insectos sin importar
la localización geográfica. También se
conoce como aerosol contra insectos.
Información
general
Los
aerosoles contra insectos (Ilustración
1), como el DEET, ahuyentan estas plagas molestas, pero
se deben usar con mucho cuidado cuando se les aplica a los niños,
ya que se sabe que el DEET, un ingrediente presente en la mayoría
de los repelentes, ocasiona convulsiones a medida que se absorbe
a través de la piel penetrando en el torrente sanguíneo
del niño. El uso de DEET en pequeñas cantidades
en los niños se considera seguro, pero se pueden presentar
problemas graves cuando se aplica en concentraciones de más
del 30% o se repiten las aplicaciones.
Uno puede
preguntarse por qué el DEET aún se usa como ingrediente
de repelentes y la respuesta es porque funciona, especialmente
contra uno de los insectos más malignos, la garrapata.
Estos insectos transmiten enfermedades peligrosas como la enfermedad
de Lyme, la fiebre manchada de las montañas rocosas,
la fiebre por garrapatas del Colorado, la fiebre Q y la parálisis
por garrapatas.
Síntomas
y diagnóstico
Se sabe que
un niño presenta una reacción alérgica cuando
se observa enrojecimiento, decoloración, hinchazón
o formación de ampollas en la piel. El DEET sería
la razón principal para que se presenten tales irritaciones
cutáneas como enrojecimiento, decoloración, prurito
y granos; además, se puede presentar picazón, hinchazón
en los ojos, nariz, boca y garganta, debido a la inhalación
de los gases emanados de este aerosol.
La absorción
de químicos a través de la piel puede ocasionar
lesiones internas en el niño, provocando síntomas
más severos como la respiración rápida o
dificultosa, al igual que el babeo. Se recomienda vigilar muy
atentamente la presencia de otros síntomas serios incluyendo
náuseas, vómito, diarrea, dolor de cabeza o mareo.
Tratamiento
Para solicitar
ayuda, se debe llamar a la sede local del Centro de Control de
Envenenamientos o del centro de salud teniendo a mano el envase
en lata o el tubo del repelente para responder las preguntas que
el personal de estos centros hace acerca de la lista de ingredientes.
Estas personas dan las recomendaciones sobre lo que se debe hacer
después.
A continuación
se presentan algunas indicaciones sobre tratamientos de primeros
auxilios, aunque el tratamiento adecuado depende de muchos factores
y se debe siempre buscar ayuda profesional:
-
Para
la piel: rociar agua sobre el área infectada de 10 a
15 minutos.
-
Para
los ojos: rociar agua suavemente sobre el ojo de 10 a 15 minutos
y mantener el párpado abierto.
- En caso de
que el repelente haya sido inhalado: llevar a la víctima
a una parte donde pueda respirar aire fresco y en caso de que
esté inconsciente y no respire, se debe administrar la
respiración boca a boca y llamar al 911 o al número
local de emergencia.
-
En
caso de que el repelente haya sido ingerido: la víctima
debe tomar agua o leche y se debe llamar al Centro de Control
de Envenenamientos o a un centro de salud.
Pronóstico
Las reacciones
a los repelentes de insectos varían de leves (erupción
cutánea) a severas (daño neurológico), siginificando
en estas últimas, la ocurrencia de problemas cerebrales,
nerviosos, musculares y de la médula espinal. Es poco común
que se presenten reacciones más serias.
Prevención
Uno se puede
proteger así mismo y a los niños en actividades
al aire libre y evitar el uso de repelentes de insectos utilizando
ropa protectora como un sombrero y una bufanda y usando pantalones
largos con el dobladillo dentro de los calcetines. No se deben
usar colores brillantes, los cuales pueden atraer insectos.
Así
mismo, se puede aplicar el repelente directamente sobre la ropa,
en lugar de aplicarlo sobre la piel.
Para los niños,
se debe usar marcas de repelente hechos específicamente
para ellos, los cuales no deben contener más de un 10%
de concentración de DEET. No se debe aplicarlo repetidamente
en niños menores de 6 años y se lo debe aplicar
una sóla vez en 24 horas para los niños menores
de 2 años. Los adultos deben evitar productos que tengan
una concentración de 75% y 100% de DEET.
Otras cosas
que se deben y no se deben hacer:
Preguntas
más frecuentes
P: ¿Qué
tipo de insectos no se ahuyentan con el uso de repelentes?
R: Pulgas,
tábanos, niguas, mosquitos de arena, mosquitos simúlidos
y mosquitos jejenes. La única arma contra estos insectos
puede ser el uso de matamoscas y los toldillos de protección.
P: ¿El
protector solar se puede aplicar al mismo tiempo que el repelente
de insectos?
R: El
protector solar se debe aplicar primero y luego esperar media
hora antes de aplicar el repelente.
Fuentes
-
American Academy of Pediatrics Web site
Fecha
de acceso: diciembre 13, 1999.
-
Auerbach,
Paul. Medicine for the Outdoors
New
York: The Lyons Press, 1999.
-
California
Environment Protection Agency, Department of Pesticide Regulation
Web site
Disponible
en www.cdc.gov
Fecha de acceso: diciembre 13, 1999.
-
Centers
for Disease Control and Prevention Web site
Disponible
en www.cdc.gov
Fecha de acceso: diciembre 14, 1999.
-
The
Merck Manual of Medical Information, Home Ed
New
Jersey: Merck Research Laboratories, 1997
-
U.S.
Food and Drug Administration Web site.
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