Quemaduras
solares
Dos o más
quemaduras solares que hayan ocasionado ampollas en la época
de la niñez o de la adolescencia pueden agudizar el riesgo
de desarrollar cáncer de la piel en etapas posteriores
de la vida. Debido a que la mayor parte de la exposición
a los rayos solares se da antes de los 18 años de edad,
es muy importante proteger a los bebés
y a los niños de este tipo de quemaduras. 
- La sensible
piel de un bebé es más delgada y se quema con más
facilidad que la de los adultos, (Ilustración
1) e inclusive los bebés de piel trigueña o
más oscura necesitan protección solar.
- A los niños
siempre se les debe aplicar un protector solar (Ilustración
1): el factor de protección solar (SPF) debe ser de
por lo menos 15 y se debe escoger uno que sea a prueba de agua
o resistente al agua y cuya etiqueta tenga las palabras "de
amplio espectro". Esto significa que la pantalla solar bloquea
tanto los rayos ultravioleta A (UVA) como los rayos ultravioleta
B (UVB).
- El protector
solar se debe aplicar en buena cantidad y distribuirse bien cubriendo
todas las áreas expuestas (Ilustración
1), especialmente la cara, la nariz, las orejas, los pies,
las manos y la parte posterior de las rodillas. Se debe evitar
que el protector solar entre en contacto con los ojos o con sus
áreas circundantes y es más eficiente si se aplica
30 minutos antes de someterse a la exposición solar.
- Un bloqueador
solar como el de óxido de zinc brinda extra protección
en la nariz, las mejillas, las orejas y en la parte superior de
los hombros.
- Los bebés
menores de 6 meses se deben proteger del contacto directo con
la luz solar.
- Los niños
se deben vestir con telas bien tupidas que les cubran el cuerpo
como unos cómodos y suaves pantalones de manga larga, camisas
de manga larga y sombreros de ala que proporcionen sombra a la
cara y protejan las orejas (Ilustración
1).
- También
es aconsejable que los niños usen lentes de sol de un tamaño
apropiado y con protección UV para proteger sus ojos y,
debido a que su visión puede empeorar después de
años de continua exposición al sol, se recomienda
comenzar a protegerla a una edad temprana.
- Debido a que los
rayos del sol son más fuertes entre las 10 a.m y las 4
p.m, se recomienda tratar de mantener a los niños resguardados
del sol a estas horas.
- Los niños
se deben proteger del sol inclusive en los días nublados
ya que los rayos del sol pueden penetrar las nubes.
Recomendaciones
en caso de quemaduras solares en los niños:
- Si un niño
menor de un año sufre una quemadura solar se debe contactar
al pediatra inmediatamente, pues una quemadura severa puede ser
una emergencia. Si el niño es mayor de un año y
presenta ampollas, dolor o fiebre también se debe consultar
con el pediatra.
- Al niño se le debe suministrar una buena cantidad de
jugo o de agua para reemplazar los líquidos perdidos.
- No se debe aplicar ninguna loción medicada en la piel
del niño, a menos que lo haya recomendado el pediatra.
- El niño
se debe mantener completamente alejado del sol hasta que la quemadura
solar haya sanado totalmente.
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